La educación técnica, tecnológica y productiva fue entendida originalmente como una capacitación no formal, al margen de la estructura general del sistema educativo. Esto generó una dicotomía entre trabajo manual y trabajo intelectual. Pero, en los últimos años, ella ha adquirido otra visión en los países. En el pasado, la función básica de la educación técnica era producir rápidamente un conjunto importante de recursos humanos puesto que, sobre todo en los países de poca industrialización, la demanda de personas bien calificadas era mucho mayor que la oferta. Esta relación cambió considerablemente al transcurrir la segunda parte del siglo XX, y con ello aumentó también el desempleo de trabajadores capacitados técnicamente.